IMAGEN DE MARCA EN EL MUNDO DIGITAL

La imagen de marca es la percepción que tienen los consumidores de tu empresa. Se compone de un conjunto de elementos tangibles e intangibles que representan los valores que tu compañía quiere transmitir a los consumidores.

Estos elementos pueden ser el nombre, el logo, el color corporativo, el diseño o los contenidos que genera tu empresa para transmitir los valores que la caracterizan.

La calidad de los productos y servicios que ofrece tu empresa lógicamente es importante, pero lo que hace a tu firma diferenciarse de la competencia son las emociones, sentimientos y valores que transmites a través de la imagen de marca.


En el mundo digital es esencial mostrar eficientemente esa imagen ya que probablemente sea el canal de comunicación más constante y eficiente que tengas con el público.

Por ese motivo es importante ser sumamente cuidadosos con cada uno de los aspectos que componen la identidad corporativa virtual, consiguiendo que todos ellos sigan la misma línea de tu marca y ninguno genere una imagen negativa o contradictoria de la misma.

Una imagen visual brinda al ser humano la primera oportunidad de sentir y relacionar conceptos e ideas.

De la misma manera que nos llevamos impresiones de personas, situaciones o lugares que hemos visitado y los relacionamos con esa primera idea que se nos vino a la cabeza, cuando pensamos en algunas de nuestras marcas favoritas relacionamos a éstas con nuestra primera impresión visual.

Las grandes compañías utilizan los medios virtuales para fortalecer la imagen que, por lo general, ya es reconocida por gran parte del público. Pero en el caso de las marcas que están en pleno crecimiento, es probable que se den a conocer ante la gente a través de algún canal virtual. 

Debido a esto, es primordial abarcar la mayor cantidad de medios digitales convenientes, adaptando el contenido según cada plataforma (las redes sociales, páginas web, comercios electrónicos o blogs precisan distintos formatos de contenidos) sin olvidar que todas las estrategias de marketing implantadas deben seguir el mismo patrón comunicativo, y este a su vez debe ser acorde con la personalidad de la empresa que la marca pretende transmitir.